Monday, May 27, 2013

Tim Duncan, brillante al paso del tiempo


Ahora más que nunca, Tim Duncan nos está obligando a apoyarnos en lo visual, más que en lo auditivo, para llegar a un conocimiento a través de pistas sutiles.

La noche del sábado fue el primer partido en los playoffs para Duncan, el primero que jugó desde que salió a la luz la noticia de que está atravesando un divorcio. El caso de divorcio es un momento raro de la vida privada de Duncan que se hace público, aún si la terminología legal no pueda arrojar luz ni una pizca de la gran carga emocional.

¿Hablaría Duncan abiertamente de esto? Él ni siquiera habla acerca de su ritual antes de los partidos de agarrar el balón y frotarlo mientras extiende sus codos. El tema del divorcio, sin duda alguna, está fuera de límites.

Ninguna pista por parte del resto de los San Antonio Spurs tampoco. Ni siquiera habladurías acerca de "distracciones" o "lo que le está pasando a Tim". Sí, la organización va a ser flexible en torno a sus caprichos. El hecho de que se sentó frente a un puñado de reporteros en el vestuario de los Spurs luego del Juego 3 de la Final de la Conferencia del Oeste y no dirigirse hacia el podio en la sala de entrevistas a pesar de que él era la estrella de la noche es el más reciente ejemplo de Duncan haciendo lo que se le antoja.

Estas son pequeñas medidas de retribución por parte de una organización para la cual él lo ha significado todo, y por la cual lo ha hecho todo, incluyendo el jugar esta temporada por un salario de $9.6 millones que está muy por debajo del valor del mercado. Duncan no es solo el miembro más viejo del primer equipo de All-Star de la NBA que fue anunciado la semana pasada, sino que también es el más barato, ganando un poco más de la mitad de lo que ganan LeBron James, Kevin Durant y Chris Paul y un tercio del salario de Kobe Bryant.

No solo Duncan se ganó el derecho de privacidad de los Spurs, se ha ganado el del resto de nosotros. No publica fotos de su casa o familia en Instagram, solo para pedir que sus "deseos sean respetados" cuando las cosas no estaban bien. No se sienta en el sofá de programas de entrevistas o se coloca un micrófono para entrevistas vía satélite. Ha sido tan consistente con su forma de manejar las cosas tanto fuera de la cancha como en ella.

En retrospectiva, han habido señales sutiles de que las cosas no estaban encajando, como cuando deambuló por el pasillo antes de un partido en el AT&T Center, con las llaves de su auto en mano, sin estar seguro de qué hacer con ellas. Pareció aturdido en el vestuario después del partido, sin estar seguro de saber dónde estaban las llaves. Nunca tuvo que preocuparse por estas cosas cuando su esposa lo transportaba al estadio.

Ahora que esta serie de los playoffs se ha mudado hacia el FedEx Forum de Memphis y que su divorcio ha llegado a la página web de TMZ, ¿proveerá mayores evidencias de estrés? Pudo verse de esa forma cuando dos de sus tiros iniciales resultaron fallidos y en una pérdida de balón, haciéndolo tan culpable como cualquiera de la octava pérdida de balón de los Spurs y el 21 por ciento de disparos desperdiciados en el primer periodo.

Pero luego de 17 temporadas, deberíamos saber cómo es el juego de Tim Duncan: todo se trata del resultado final. Y rayos, ¡los resultados que alcanzó al final! Luego de que los Spurs se robaran el estilo de los Memphis Grizzlies (Duncan inclusive tomó prestado una de sus palabras favoritas: "demoler") para remontarse tras un déficit de 18 puntos y dominar en el tiempo extra. Acumuló siete puntos, asistió en un canasto a Tony Parker y le pasó el balón sin mirar a Tiago Splitter para un canasto. Todo llevó a una victoria de los Spurs de 104-93 que los coloca con un control sólido en esta serie de 3-0.

Cuando sonó la chicharra final, Tracy McGrady arropó a Duncan en un abrazo de oso por la espalda. Luego, Duncan caminó por la fila chocándole la mano a sus compañeros de equipo como si fuese un lanzador ganador caminando fuera del montículo tras terminar un partido. Le dio una palmadita a Manu Ginobili en la cabeza y abrazó a Parker al final de la fila.

Duncan terminó con 24 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias y dos bloqueos. Y, más notablemente, fue capaz de elevar su juego de un comienzo flojo a los estándares con los cuales él se mide.

"Pensé que estuve más titubeante durante el partido, cualquiera que fuese el motivo", dijo Duncan, proveyendo la apertura más grande de información que dará para que los psicólogos amateurs hagan fiesta con sus comentarios.

"En el tiempo extra, recibía el balón y disparaba, la recibía y hacía mi movida. Solo me lanzaba y esperaba a ver qué sucedía".

Su juego sonó mucho más noble cuando el dirigente Gregg Popovich lo describió.

"Él siente la responsabilidad de cargarnos en este tipo de situaciones", dijo Popovich. "Y así lo hizo esta noche".

Vino un partido después de sus seis puntos en el tiempo extra en la victoria de los Spurs del Juego 2. Vino en un momento en su carrera donde se supone que vaya en descenso, y no proveyendo una consistencia de excelencia.

"¿Si estoy sorprendido de lo que estoy siendo capaz de hacer?", expresó Duncan. "Estoy aquí para jugar. No estoy preocupado por cuán viejo estoy o lo que sea".

Con 37 años, está ascendiendo en las litas, inscribiendo su nombre en más páginas de los libros de récords. Le pasó a Jerry West para el sexto puesto en la lista de anotaciones de todos los tiempos de los playoffs. Empató a Wilt Chamberlain en la cuarta posición de la mayor cantidad de juegos en los playoffs con al menos 20 puntos y 10 rebotes (94).

Y eso no le importa mucho, como sí su motivación por un quinto campeonato.

"Tengo muchas ganas de ganar este", expresó. "Regresar a la Final. Quiero ganar otro campeonato. Ha pasado mucho tiempo".

Seis años. Y sin embargo está haciendo cosas de las cuales no nos acordamos o no vimos antes. Luego de una pérdida de balón de los Spurs, se viró y persiguió a Quincy Pondexter cuando éste se encaminaba hacia una jugada y lo forzó a alterar su tiro y lo falló. Se vio absolutamente juvenecido.

"¿Parecí veloz o solamente joven?", preguntó Duncan. "¿Pareció que estuve rápido?"

También se le acreditó dos canastos de fast-break en este partido. Joven, le dije.

"Rápido", insistió.

Hay pistas auditivas después de todo. No solamente respecto a sus emociones, pero un sentimiento que lleva en lo profundo: orgullo. Está ahí. Aún cree que puede ser uno de los mejores, que puede liderar a un equipo al campeonato, que sigue estando en forma y que es lo suficientemente rápido para hacerlo.

Su mente podría ser la más difícil de penetrar en la NBA. Sabemos ahora lo que reside en una de sus esquinas. Ha bloqueado el resto para nosotros, y posiblemente para él también, si eso es lo que se requiere para alcanzar su meta.

No comments:

Post a Comment